Muchas veces cuando me reúno por primera vez con un cliente, lo primero que me dice es que el Coaching Ontológico no sirve en las empresas, que él o ella lo contrató alguna vez y no sólo no tuvieron éxito con el proceso en sí mismo, sino que las personas que estuvieron ahí, cambiaron su forma de ser, están extraños. Que en los talleres o Worksshops la gente se termina abrazando y diciendo cosas lindas y que eso no le sirve a la empresa.
Tristemente debo confirmar que lo que allí me cuentan es cierto, sin embargo, esto me hace pensar en tantas cosas que son muy útiles, pero que pueden transformarse en un tremendo enemigo. El cuchillo, ha sido el utensilio que quizás a proporcionado más posibilidades de evolución al ser humano que cualquier otra herramienta, sin embargo, también es un arma letal.
Igual cosa ocurre con el Coaching Ontológico, es una manera de entender al ser humano y a la vez una metodología, que permite mucho bienestar en la vida de las personas, quien recibe coaching ontológico puede experimentar grandes cambios en su vida, lograr hacer cosas impensadas y ser mucho más efectivo en las relaciones, familiares, empresariales, etc. Sin embargo, como el caso del cuchillo, va a depender quien lo use o como se use. Sobre todo, en el mundo empresarial, que los errores son mucho más evidentes.
Así que cada vez que estoy en esas reuniones, les explico a mis potenciales clientes que el problema no es el Coaching Ontológico ni la ontología del lenguaje, sino la o las personas que lo imparten.
También es cierto, que hay Coaches Ontológicos extraordinarios, que habiéndose formado por largos años y teniendo cientos de horas de vuelo en el cuerpo, son capaces de transformar personas y equipos.
Es por lo anterior que, tanto en Consultoría como en los programas de Formación, trabajamos con los más altos estándares técnicos y curriculares de nuestros equipos, Coaches Senior con experiencia en organizaciones, para garantizar el despliegue de todo el potencial del Coaching Ontológico en las distintas áreas de aplicación.
Creo que el Coaching Ontológico, es uno de los descubrimientos más grandes del siglo 20 en relación con el desarrollo y aprendizaje de las personas. Sin embargo, cuando quieras entrar en un proceso o programa de esta índole, te sugiero seguir las siguientes reglas;
- Que el candidato, persona o empresa, tenga una formación sólida de más de un programa, idealmente si va a estar sólo, que sea Senior.
- Que, si lo vas a contratar para hacer Coaching o Work Shops, en organizaciones tenga experiencia en ellas. Si vas a hacer un Coaching de Equipo con un grupo de directores o Gerentes, busca a un Coach que haya sido director de empresas o bien gerente.
- El Coach debe comprender, desde su experiencia, el sistema en donde va a hacer su trabajo.
- Que dicha experiencia sea reconocida y probada con evidencias, testimonios, etc.
Cuando vas a realizar un tratamiento médico, evalúas opiniones médicas y evalúas a cada médico, desde la confianza que te produce su presencia hasta los estudios y especializaciones que ha cursado. A la hora de elegir un Coach, recorre el mismo camino.
Si no has tenido la oportunidad de conocer el Coaching Ontológico, no pierdas más tiempo hazlo ya. Sin embargo, toma ciertos resguardos para garantizar que tu proceso se haga con alguien idóneo y obtengas los resultados que esperas.
