La pandemia trajo cambios y con ello un reencuadre de nuestras realidades. No podemos quedarnos como si todo estuviera igual como hace 6 meses, nuestros negocios y nuestras actividades vitales se han visto afectadas y se hace indispensable revisar nuestros acuerdos laborales y nuestras relaciones tradicionales.
Aunque sabemos por experiencia propia que en la vida todo cambia siempre queremos que eso no suceda y por más absurdo que parezca, por lo general no estamos preparados para afrontar y conducir los cambios. El cambio significa acción, adaptación, nuevas oportunidades y nuevas realidades.
Lo que sucede es que generalmente no estamos preparados para analizar y manejar metodológicamente las nuevas realidades que nos presentan cambios tan radicales como los que trajo la Pandemia de la COVID-19.
Partiendo de la metodología de negociación de la Universidad de Harvard, la primera recomendación es identificar cuáles son los asuntos, problemas o conflictos más importantes y que afectan su negocio o su realidad social o familiar. A partir de allí, piense cuáles son sus principales intereses, sus verdaderas necesidades, angustias o metas que lo ocupan; haga lo mismo con los intereses y necesidades de sus socios, colaboradores, familiares, relacionados o clientes. Este primer paso, le permitirá tener prioridades sobre lo más importante de su entorno y así tener una visión clara de lo que debe resolver. Lo primero es identificar el asunto a renegociar y, en segundo lugar, definir con claridad sus intereses y necesidades, así como también los de la otra parte. Para renegociar sus principales asuntos, lo esencial es prepararse para el cambio con un método que, le permita estructurar ese proceso. Falta tomar en cuenta otros elementos, como las opciones, el contexto, los criterios legítimos, la comunicación y la relación, que vamos a ir desarrollando en las siguientes entregas.
