Una de las principales actividades que debe enfrentar una persona que emprende una tarea de liderazgo es la de discernir qué es lo que “pide” la situación particular en la que se encuentra:
¿Es necesaria una solución técnica o verdaderamente se requiere un trabajo de adaptación ante las nuevas realidades que se deben enfrentar? He aquí una cuestión que luce sencilla de responder, pero coloca a la persona en cuestión ante una disyuntiva que marca el inicio del verdadero trabajo de liderazgo, ante el dilema de promover cambios y liderar personas. Y existen varias razones para ello:
La tentación de la autoridad
- Quien ejerza el liderago puede que también tenga autoridad formal en el grupo (el jefe). Si esto es así, la situación de incertidumbre propia de los procesos de liderazgo y cambio, hace que la gente se devuelva de cara a la autoridad en busca de respuestas que resuelvan de una vez por todas la incertidumbre en la que están envueltos.
- Por otro lado, la autoridad se verá en la tentación de otorgar respuestas para mantener su estatus y ascendencia. Nada más lejos del ejercicio de liderazgo eficiente. Una vez que se otorguen respuestas (viables o no) se pierde la oportunidad de que el grupo realice el trabajo de adaptación necesario para manejar las nuevas realidades y los nuevos retos,. También desaparece la oportunidad de que el grupo aprenda y adquiera nuevas herramientas de adaptación a la nueva realidad.
Un análisis pobre de la situación
- En otros casos, el ejercicio del liderazgo queda truncado por no saber identificar con propiedad qué es lo que pide la situación. Es probable que sea necesario incorporar un grupo de soluciones ya conocidas, sin embargo, aplicar soluciones conocidas no es liderazgo.
- Es muy importante desarrollar la capacidad para diagnosticar la situación y poder discernir entre la necesidad de abordar un reto de adaptación o de aplicar una solución técnica. Para las soluciones técnicas, típicamente:
– Existe una solución clara y conocida
– Se cuenta con los conocimientos necesarios para resolver los problemas
– Se usa la experiencia técnica de la autoridad
– Los miembros del grupo depositan su confianza en la autoridad
– La estructura organizacional aporta soluciones - Para el caso de de los retos adaptativos, baste mencionar aquí que en ese proceso ocurrirán nuevos descubrimientos, aprendizajes y adaptaciones (cambios y pérdidas), y que la solución no depende de la autoridad, ya que las personas son parte del problema y parte de la solución (incluyendo a la autoridad).
Nuevamente, se refuerza la idea general del liderazgo eficiente, que es aquel que puede constatarse cuando precisamente el líder no está.
